Evangelina García Prince: “Las mujeres necesitamos mucho apoyo y fuerte conciencia de género”

8 de marzo de 2016

Día Internacional de la Mujer. Un poco de Historia La Organización de Naciones Unidas estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer para celebrar la lucha femenina por su participación igualitaria en el mundo del trabajo, la política y la sociedad en general. La fecha tiene sus orígenes en el Movimiento Internacional […]

Día Internacional de la Mujer. Un poco de Historia

La Organización de Naciones Unidas estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer para celebrar la lucha femenina por su participación igualitaria en el mundo del trabajo, la política y la sociedad en general.

La fecha tiene sus orígenes en el Movimiento Internacional de Mujeres Socialistas de finales del siglo XIX, en plena revolución industrial, que promovía la igualdad de derechos sociales, civiles y laborales entre el hombre y la mujer. En particular, durante la Revolución francesa donde las mujeres parisinas marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

Esta fecha también coincide con dos grandes eventos en los que las mujeres trabajadoras fueron víctimas y protagonistas.

Uno de ellos, fue el movimiento de protesta por la falta de alimentos iniciado por las mujeres rusas el 8 de marzo de 1917, que desembocaría en el proceso revolucionario de octubre de ese año.

El otro acontecimiento fue el incendio intencional en Nueva York de la fábrica textil Cotton el 8 de marzo de 1908, en el que resultaron calcinadas 146 obreras que habían ocupado las instalaciones en protesta por los bajos salarios y las inhumanas condiciones en que desempeñaban su labor.

Desde 1975, el Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo “para conmemorar la lucha histórica por mejorar la vida de la mujer”.

Para analizar la vida de las mujeres desde diferentes aristas, mantuve una conversación con una mujer que ha declarado que “desde muy temprano descubrió que enfrentar injusticias e inequidades entre hombres y mujeres, era algo que no podía soportar”. Una mujer que ha tenido la oportunidad de ver la transformación de Venezuela, desde la etapa semirural hasta la industrializada, a lo largo de diferentes décadas, lo que le ha dado una mejor perspectiva de los cambios en los derechos de las mujeres.

Se trata de Evangelina García Prince, Venezolana, Socióloga y Antropóloga, con una larga carrera docente y de investigación universitaria. Ha compartido la actividad académica en la UCV y otras instituciones Venezolanas y del exterior, con la actividad política. Fue Senadora, Ministra de la Mujer, Directiva de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) y participa en ONG feministas y de organización política ciudadana, dentro y fuera del país. Fue Vicepresidenta del Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), y coordinó la Red Latinoamericana y del Caribe de Organismos Gubernamentales de la Mujer.

Imagine que vamos recorriendo juntas una exposición titulada “Mujeres pendulares”. Es un largo pasillo con varias pantallas de plasma. Nos detenemos ante cada una de ellas para observar lo que allí ocurre:

Pantalla N.1, ¿Femeneidad o presión social?

Vemos a tres mujeres que se están arreglando para salir: una va a trabajar, otra va a una cita de negocios, otra simplemente se tomará un café con sus amigas. Una voz en off las dirige, les dice lo que tienen que hacer, según las cosas que deban “mejorar”. A una le dice que se depile, que esos cañones no deben verse en las piernas, aunque por la falda larga solo vaya a enseñar de la pantorrilla hacia abajo. Que disimule las ojeras y se ponga base para cubrir ese vergonzoso grano, y el lunar, y si es posible, las patas de gallo, pero sobre todo, que unifique el tono de la piel, que lo tiene muy desigual.

A la otra le dice que se ponga delineador para agrandar los ojos, pues los tiene pequeños, que se rice las pestañas con un instrumento de tortura, que se ponga rímmel como si no hubiera un mañana, que se delinee las cejas, y que, mientras hace todo eso, se ponga unos rizadores en el cabello para ondular las puntas, pues lo tiene muy lacio, sin volumen, sin gracia.

A la tercera le dice que ya que no se ha operado los senos, se ponga un sostén con pushups; que esos pantalones son muy ajustados y se le marca la celulitis y que por supuesto, use tacones para estilizarse porque es muy bajita. No importa si no sabe usarlos, si tiene los tobillos hinchados o los talones cuarteados de tanto usar sandalias. “Aunque, la verdad, mejor te pones zapatos cerrados, porque no te has hecho la pedicure y tienes los dedos horribles”-sentencia la voz del “experto”-.

Las mujeres van haciendo, sin chistar, todo lo que esa voz les ordena. De pronto desaparecen ellas para dar paso a un hombre que también está preparándose para salir. Puede ser un compañero de trabajo de la mujer número 1; el hombre con quien la mujer número 2 tenía una cita de negocios; o el dueño del café donde la número 3 se citaría con sus amigas.

En menos de 15 minutos se baña, se afeita, se cepilla los dientes, se pasa las manos por el cabello húmedo y se viste.

Mira a la cámara diciendo estas palabras: “Mujer, quiérete a ti misma. Nos gustan las mujeres reales, sin artificios, es decir, naturales”.

1.-Hacemos todo esto porque:

* Si no lo hacemos nos sentimos desnudas, raras, feas.

* Porque pasando por toda esta metamorfosis podemos sentirnos como realmente se supone que debemos ser.

* Porque si no lo hacemos, ningún hombre se volvería a mirarnos.

* Como reafirmación constante de nuestra femeneidad.

* Porque somos imperfectas y lo sabemos.

* Porque siempre queremos lucir mejor que otras mujeres.

* Porque no sabemos cómo pero lo llevamos grabado hasta el tuétano.

* Todas las anteriores.

_Todas las anteriores, pero no pueden considerarse como las actitudes inevitables del 100% de las mujeres del mundo actual y las dimensiones fatales de la identidad femenina que se expresa en todos los comportamientos. Estas actitudes corresponden al sedimento histórico femenino que está en la base de las características genéricas atribuidas, pero también están los datos que la historia personal pueden ir sumando y le dan a cada mujer su autonomía.

Pantalla N. 2, Las mujeres han cambiado

La historietista Argentina, Maitena Burundarena, está ofreciendo una rueda de prensa para presentar su libro, “Mujeres alteradas”. Le pidan que lea algunos extractos y lo hace:

“Así, la que hasta ayer te esperaba despierta, te cambia la cerradura; la que te esperaba dormida, se compra portaligas; la que veía siete telenovelas, se anota en siete cursos; la que manejaba una empresa, se quiere ir a vivir a una tienda de campaña; la que cuidaba a la suegra como a una madre, la interna en un geriátrico; la flaca, se pone hecha una vaca y la gorda, baja veinte kilos.

En el medio, te van tratando de insatisfecha, ciclotímica, inmadura, egoísta y por supuesto, del peor de los insultos: ¡feminista!

Pero no todo es negro: muchos de nuestros cambios son recibidos con gran alegría por aquellos que nos rodean, como nuestro nuevo marido o nuestro viejo terapeuta…

Hoy, que sabemos que hasta la más superada se come las uñas, estamos más contentas con nosotras mismas… Cambiando lo que no nos gusta y no sólo los pañales o el rouge… Y lo logramos.

En estos últimos años las mujeres cambiamos mucho.

Antes, sólo estábamos obsesionadas por conseguir un marido… Ahora además, estamos estresadas por exigirnos logros profesionales, trastornadas por la culpa que nos provoca la maternidad y desesperadas por combatir la celulitis…”

2.- ¿Hemos cambiado para mejor las mujeres? Tenemos más conocimientos, estamos más empoderadas, conocemos nuestros derechos y luchamos por hacerlos valer, pero también aceptamos demasiadas cargas, queremos ser súper poderosas, nos presionamos más y vivimos más “alteradas”?

_ Estoy segura de que las mujeres estamos cambiando y las estadísticas demuestran que este parece ser un proceso irreversible, pero todavía lento y que no toca aspectos estructurales de nuestra identidad, que nos mantiene en rezago en ciertos comportamientos que invalidan la autonomía: El empoderamiento integral.

No es un patrón universal, ni cultural ni socioeconómicamente hablando. Las mujeres somos una heterogeneidad marcada por mandatos culturales diferentes en varios aspectos de una a otra cultura. El exceso de cargas sobre la mujer es una expresión que alude a las mujeres del patrón que las feministas denominamos “tradicional”, siguiendo a Marcela Lagarde; o como dice Gioconda Belli, la “mujer habitada”; o como señala Amelia Valcárcel “la mujer defectiva”; o “la mujer ancestral”, como dice Liliana Mizrahi o “expropiada y despoderada”, como digo yo misma. Frente a esta mujer, va emergiendo la otra mujer, en unas sociedades más fuertemente que en otras, pero está haciéndose históricamente: la mujer moderna, transgresora, apropiada en el ser propio, empoderada. Poco a poco, por etapas, hasta que se rompan los núcleos esenciales de la subordinación. El modelo de la mujer súper poderosa como algunos lo entienden es una especie de mujer maravilla, súper mujer que dice poder cargar con los mandatos de la tradicionalidad y la modernidad simultáneamente.

Pantalla N. 3, Brechas salariales entre hombres y mujeres

En la TV Chilena, están debatiendo el tema de la brecha salarial entre mujeres y hombres. Hay panelistas que mencionan que según estudios disponibles, la disparidad basada en la maternidad es más elevada en los países en desarrollo que en los desarrollados. Otros invitados señalan que hay razones explicables para esta brecha (educación, experiencia, actividad económica, ubicación regional, intensidad laboral y ocupación) y hay razones no explicables (son aquellas que quedan después de que se hace el ajuste con todas las causas explicables).

3.- ¿Es realmente explicable, y sobre todo, justo, que el hombre gane más que la mujer, basándonos en que la mujer le impone mayor carga económica al patrono por concepto de bajas de maternidad y basándonos también en la interrupción de su ejercicio y actualización profesional a causa de esa misma maternidad?

_Bien, eso podría ser cierto, si se parte de la idea de que lo “aceptable” para la actividad laboral es el paradigma masculino. Así, las mujeres somos invasoras en un medio que “naturalmente” no nos corresponde, porque parimos. Estos argumentos, hace años que perdieron legitimidad legal con los tratados de DDHH. Mantienen una endeble legitimidad cultural gracias a la permanencia que les asigna el dominio de la ideología patriarcal sobre el trabajo. La cultura del trabajo, en clave patriarcal, solo considera “trabajo” y por tanto merecedor de salario, el “trabajo productivo”, el que hacen mayoritariamente los hombres en ciertas áreas. Lo reproductivo no se considera “trabajo” y todo ello tiene implicaciones en la normativa y cultura del mundo del trabajo. En cuanto a las diferencias salariales, las brechas de género están en todos los países y de lo urbano a lo rural crecen. Este tema y la participación política (poder económico y poder político), son claves fundamentales de las estructuras de dominación entre los géneros.

3.1.-¿Cómo se encuentra Venezuela en relación a esta brecha salarial entre hombres y mujeres?

Los últimos cálculos (Social Watch: 2012) colocan la brecha promedio en 35%. Pero si se exploran las brechas sectoriales y geográficas, estas oscilan entre 30 y 60%. En lo rural es de terror. Las mujeres son la mayoría de quienes han ingresado en la informalidad en los últimos años (cerca de 80%) y son las primeras en ser despedidas de los puestos de trabajo en tiempos de crisis. Hay una diferencia de casi 8% en los índices de desempleo en el sector laboral formal.

Pantalla N. 4, Igualdad de Género

Vemos un reportaje sobre la campaña He for She, iniciada por ONU Mujeres en Septiembre de 2014. Se dice que el objetivo de la campaña es involucrar a hombres y niños como agentes de cambio por la Igualdad de género y la reivindicación de los derechos de las mujeres.

4.- ¿Realmente están interesados los hombres en temas de equidad de género?

_No lo creo. Mientras el tema no se combata desde el sistema educativo y los medios de comunicación masiva no asuman su responsabilidad social, esto va para largo. En 1995 con ocasión de la Conferencia de Beijing, la ONU calculó que si se mantiene el índice de crecimiento vegetativo de la proporción de mujeres en igualdad, podremos alcanzarla en 500 años. Esta cifra puede haber disminuido en ciertos sectores como el de representación política, en proporciones muy pequeñas globalmente hablando, gracias a la existencia de medidas afirmativas o los esfuerzos que se adelantan en paridad electoral y en los poderes públicos. En Venezuela la brecha es mayor: 28% de presencia política de las mujeres en los poderes públicos.

4.1 ¿Por qué deberían interesarse los hombres en temas de equidad de género?

_Por una parte esto es humanismo, y desde fines del siglo pasado, gracias a los estudios e investigaciones desarrolladas por el World Bank y otras agencias del SNU, se ha comprobado, objetivamente, que la igualdad tiene los siguientes impactos positivos:

* Se incrementa la velocidad del crecimiento económico.

* Se registra una clara tendencia a la disminución de la pobreza y se incrementan los índices de bienestar general de toda la población.

* Hay mejores índices de gobernabilidad y democratización de la sociedad en su conjunto.

* Se amplían los índices de desarrollo social.

* Aumentan los índices de productividad económica.

* Mejora la distribución del ingreso hacia una situación de equidad.

* Hay menor número de casos de corrupción.

Estos son hechos verificados.

Pantalla N. 5, Derechos sexuales y reproductivos

Vemos a una mujer desesperada porque está en su cuarto mes de embarazo y le informaron que tiene el virus de Zika. Teme que el bebé pueda nacer con microcefalia (desarrollo insuficiente del cráneo, y probable atrofia cerebral).

5.- La recomendación hacia las mujeres de parte autoridades de países como Ecuador, Colombia, El Salvador, Honduras, Jamaica, República Dominicana ha sido que simplemente no salgan embarazadas por un lapso de al menos tres años. Esto, lejos de ser un mal chiste, evidencia una clara violación de los derechos reproductivos de la mujer, pero además, en zonas de alto riesgo como Latinoamérica, con débil logística sanitaria para luchar contra el virus; con escasa o nula educación sexual y escaso o nulo acceso a los preservativos, es un absoluto contrasentido, atentatorio además contra los derechos de la salud de esas mujeres y sus futuros bebés. ¿Qué pueden hacer estas mujeres, en términos legales/jurídicos para reaccionar ante esta desprotección a la que las someten algunos gobiernos?

La incidencia efectiva en las políticas públicas es un proceso político que ofrece alternativas para evitar, oportunamente, estas crisis. Esas mujeres tendrían que haber desarrollado capacidad de incidencia para exigir el respeto y protección a sus derechos. El asunto es ¿Cómo hacerlo sin tradición organizativa eficiente de las mujeres, sin liderazgos claros, sin conciencia de sus derechos, con una ciudadanía incompleta, con políticas públicas insuficientes, ineficientes, o inexistentes. Con aparatos administrativos ciegos a las diferencias y desigualdades de género? Este no es un problema de las mujeres en abstracto, sino del Estado, de los partidos políticos que tienen la representación popular. ¿Qué hacer? Necesitan apoyo de las organizaciones donantes para que conformen liderazgos incidentes en el reclamo de sus derechos. Por ahora, no dejar de protestar, no dejar de exigir.

Pantalla N. 6, Feminicidio

En una crónica roja reportan que Inés, una joven de 23 años fue asesinada a golpes por su novio. Entrevistan a una vecina de la víctima quien manifiesta que no era la primera vez que la pareja de ella la golpeaba, que en más de una ocasión la vio salir de su casa con moretones disimulados con maquillaje, que se oían gritos y sollozos a menudo, pero que Inés nunca quiso hablar del tema.

6.- En Venezuela hubo un avance significativo con la aprobación de la Ley del Derecho de la Mujer a una Vida Libre de Violencia. Organizaciones como Amnistía Internacional se han volcado en campañas en contra de este flagelo. No obstante, la cifra de feminicidios y actos violentos contra la mujer siguen siendo alarmantes. Usted misma ha calificado este fenómeno como una pandemia. ¿Qué hace falta aún para que las mujeres se decidan a denunciar estos casos y combatir de forma más eficaz la violencia contra las mujeres?

La respuesta a esta pregunta está diluida en mis respuestas anteriores: Se ha actuado en este y otros temas de manera puntual, casuística, en emergencias. Para este y todos los problemas que nos afectan en la discriminación y exclusión, necesitamos una estrategia continuada que entre sus grandes dimensiones contemple mínimamente el triángulo de oro de la eficacia política: organización eficiente, liderazgo, propuestas concretas viables y estratégicamente diseñadas.

Pantalla N. 7, Las leyes de protección a las mujeres y su eficacia

Hay un foro sobre Derechos de las Mujeres y usted lee un extracto de un ensayo de su autoría sobre avances constitucionales, legales e institucionales en los derechos de las mujeres. Allí dice que “las leyes contra la violencia de género, violencia contra las mujeres, contra la mujer y la familia, la violencia doméstica, violencia intrafamiliar concitan reflexión y pasión”.

7.- ¿Quisiera por favor compartir algunas de sus reflexiones sobre el tema?

El tema de la violencia, he dicho, tiene raíces estructurales e históricas que son claras si entendemos el funcionamiento y mantenimiento de la hegemonía patriarcal. La violencia es simplemente la válvula de seguridad de la discriminación y ésta, a su vez, es la pauta que expresa en concreto la desigualdad. Es el famoso triángulo de Las Bermudas de las relaciones intergenéricas. La violencia es el mecanismo que impide la insubordinación; es la fórmula que nos recuerda cuál es el lugar que nos corresponde y quién tiene el poder. Por ello, la igualdad no puede ser mansamente entendida solo como igualdad en la letra de la ley. La igualdad que se decreta legalmente, debe penetrar en las articulaciones más profundas de las identidades, porque los mandatos patriarcales son mutuamente funcionales para mujeres y hombres. Las identidades son aprendizajes. Las mujeres que describías en tu primera pregunta, responden a los mandatos que les permite sobrevivir en el sistema patriarcal en el modo que el sistema les asigna. Romper ese mandato pasa por adquirir conciencia de género, del lugar que ocupamos, interrogarnos si estamos en la idea de romper ese mandato y pagar las innumerables consecuencias. Y esta debe ser una tarea del colectivo femenino. Por supuesto que algunas mujeres abrirán el camino, pero no son suficientes para vencer el mandato de la violencia que está inscrito en la identidad de los varones como una prueba importante de su validez como varón. Y de aceptarla, ocultarla, soportarla, como demostración de nuestra validez como mujeres.  Cotidianamente aceptamos actos violentos, verbales y físicos, sin pestañear siquiera.

Pantalla N. 8, Ablación Genital Femenina

Un reportaje nos muestra el fenómeno de la ablación genital practicada a millones de niñas en África, Oriente Medio, y cerca de nuestras fronteras, en la Tribu Colombiana de los Emberas. Las imágenes son francamente espeluznantes. Niñas aterrorizadas, gritando de dolor hasta quedar exhaustas, sometidas a lo que se conoce como trato cruel, inhumano y degradante. 

.- ¿Quedan aún vacíos o limbos legales en las constituciones de los países que suscribieron pactos internacionales para la no violencia contra las niñas y las mujeres que expliquen que en pleno siglo XXI aún se sigan practicando semejantes hechos aberrantes?

_Absolutamente sí; y el fenómeno que llega a centenares de miles de niñas sometidas a esta bárbara práctica que pretende asegurar la fidelidad de las mujeres a su dueño, patrón, marido o lo que sea,  mediante la mutilación del órgano que les permite a las mujeres el placer en la relación sexual, sigue tan campante, sin que se profundice y penalice internacionalmente a los países que mantienen esta práctica.

8.1- ¿Es un tema que más que con la letra de la ley está relacionado a ausencias condenatorias por su incumplimiento?

_El hecho de que tenga supuestas implicaciones religiosas en ciertas culturas, puede ser origen de los frenos que impiden que el tema se ventile desde una perspectiva humana de derechos, y por supuesto que se practique impúnemente.

Evangelina García Prince finalizó con lo siguiente: “las mujeres aún necesitamos mucho apoyo y fuerte conciencia de género en nuestras organizaciones, para vencer la insolidaridad patriarcogénica estructural que nos separa, a fin de convertirnos en actor político incidente y eficiente en un universo signado por la jerarquía y la exclusión de géneros. A la larga, las soluciones más eficientes hay que crearlas en transformaciones de ciertos rasgos de identidad que nos impiden ser una en las otras. Complejo, pero no imposible”.

La violencia contra la mujer es mucho más que golpes e insultos

El tema 2016 para el Día Internacional de las mujer es “Por un planeta 50-50 en 2030: demos el paso para la igualdad de genero”, y justamente hoy, las Naciones Unidas reflexionarán sobre cómo acelerar la agenda para el logro de Los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

El Objetivo N. 5 de todos los que se fijaron para el 2030 apunta a “alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas”.

Las mujeres venezolanas enfrentan, cotidianamente, situaciones que lejos de empoderarlas, y hacerlas sentir en igualdad de condiciones con los hombres, las degradan y humillan: Batallan en una cola durante horas, bajo el sol, para conseguir alimentos, medicinas o pañales, muchas veces cargando a alguno de sus hijos a cuestas y dejando a otros solos en casa. Recorren hospitales para que atiendan a uno de sus hijos y reciben un “no” como respuesta o un “traiga sus propios medicamentos porque aquí no tenemos”. Pierden hijos, al esposo, al padre o un hermano a manos del hampa rampante, sin recibir ninguna repuesta o amparo oficial ante tanta violencia. Acuden a los penales a visitar a algún familiar preso, y pueden ser sometidas a requisas humillantes. Si llegan a padecer de una enfermedad grave como cáncer de mama o de útero, probablemente no contarán con los tomógrafos en buen estado, ni los insumos y los medicamentos que diagnostiquen, controlen y traten estas enfermedades.

Más allá de la situación económica que acarrea pobreza y recrudece las situaciones de desigualdad de género, vulnerando siempre a los más débiles en la esfera social, es necesario que las legislaciones dedicadas a desarrollar principios de igualdad y no discriminación, no solo sean plasmados en las Constituciones Nacionales de los países, sino que su incumplimiento acarree consecuencias tangibles. En otras palabras, que las leyes no sean instrumentos llenos de buenas intenciones, pero que no protejan los legítimos derechos de las mujeres.

Hoy, 8 de Marzo es un día para honrar los logros de las mujeres en las transformaciones surgidas a lo largo de la historia, pero también para recordar desde todos los ángulos: políticas públicas, organizaciones civiles, organizaciones de derechos humanos, formadores de opinión, centros educativos y familias, la importancia que tiene la mujer como agente medular en los cambios sociales, como impulsora de valores de equidad que generen economías más sólidas, comunidades más empoderadas y sociedades más justas. El valor de la mujer, no solo por ser obvio, es innegable. Y todo lo que sea realmente valorado se debe admirar, querer y proteger. No durante un día, sino siempre.

Marcela Albahari Nielsen

http://www.amnistia.ong/profiles/blogs/evangelina-garcia-prince-las-mujeres-necesitamos-mucho-apoyo-y-fu

Comparte y participa:

Comentarios

comentarios

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
Utilizamos cookies para garantizar que tenga la mejor experiencia en nuestro sitio web.